La avaricia
Dicen que es el deseo desmedido por poseer riquezas (dinero y propiedades) por el solo placer de atesorarlos sin disfrutar ellos ni su familia de un nivel de vida más alto que el de una mera subsistencia.
El refrán: "Guarda el avaro su dinero para que lo derroche su heredero" indica a esos pobres diablos ¿diablas? que, principalmente, en el medio rural, pueden ellos vivir con dignidad y bien hacer y sin embargo, por su avaricia, viven como auténticos rácanas capaces de comer sus heces si alimentara.
Algunos psiquiatras afirman que los avariciosos son individuos que tienen un miedo atroz al futuro, principalmente a la vejez, creyendo en su ignorancia, que a más dinero guardado más tranquila y confortable será sus últimos años. La avaricia puede devenir como un trastorno mental grave si llega a la obsesión donde se acostumbrará a vivir pésimamente, comer peor y vestir de harapos con tal de ahorrar dinero. Otros avaros, huraños, tacañones y rácanas llegan a un estado calamitoso de vida como aquella anciana que vivió sus últimos años como una mendiga pero cuando murió encuentraron bajo su colchón una pequeña fortuna. O el individuo que enferma y por no pagar la factura de un buen especialista se deja amputar un brazo o una pierna. O esa mujer con más de 80 años de edad que cocina comida inapropiada para su edad, de subsistencia, de pésima calidad y hace enfermar a su marido y a ella misma. O esa otra familia que pasa calor sofocante en el verano y frío glacial en el invierno porque no quieren poner calefacción central teniendo una considerable fortuna en el banco.
También se han dado casos de avaros entre millonarios. Pondremos tres casos:
Henrietta Green, una multimillonaria del siglo XIX, permitió una cojera de por vida de su hijo porque cuando era niño se rompió una pierna y ella le negó la atención de un especialista alegando que era muy cara.
Paul Getty, propietarios de multitud de empresas y de la poderosa Getty Oil Company que instaló un teléfono público en su mansión para que la servidumbre, y él mismo, echaran monedas cada vez que llamara al exterior.
Ingvar Kampred, el fundador de IKEA, con una fortuna personal de 6.000 millones de dólares. Cambió de residencia de su país, Suecia, a Suiza para no pagar impuestos. A pesar de su edad no tiene chófer y conduce personalmente su viejo Volvo de hace 18 años. Viaja en avión en clase turista y come en los comedores de Ikea: patatas hervidas con albóndigas. Hay que ahorrar, dice el muy ladino.
"Vive, que solo se vive una vez. Disfruta que el paraíso está en la tierra y no en las nubes"
lunes, 28 de septiembre de 2015
domingo, 27 de septiembre de 2015
UN LIBRO DE MI BIBLIOTECA
La frontera salvaje.
Autor: Francisco Balbuena. Ganador del III Certamen Internacional de Novela Histórica Ciudad de Úbeda.
Aunque no me gusta utilizar el término saga a la vida de un clan familiar creo que aquí sí la podemos ver y sentir a través de los 50 años que pasan por la familia Broto, que es variopinta, mágica, prosaica, inmoral, idealista, etc.
Todo comenzó con la derrota de Annual y la participación poco airosa de Broto que según contaron estaba siempre ciego de fumar kifi y de miedo. La viuda de este militar, Berta, supuestamente desaparecido en combate, marchó desde su Extremadura natal hacia la frontera hispano-francesa, a Jaca y Canfranc, para encontrar refugio, ella y su hija, en la familia de su esposo. Y es a partir de aquí cuando nos va envolviendo esta novela. Quizá algo lenta en su comienzo pero muy divertida las restantes 300 páginas siguientes. Puede que encontremos un exceso de fantasías oníricas pero casa bien con el imaginarium de la trama principal.
"Vitali era un ruso blanco refugiado en Jaca. Gustaba contar cuentos fantásticos a las dos primas, Sonsoles y Lourdes, y también les decía: "Lo más importante del mundo es la belleza. Pero no solo de las caras bonitas y los vestidos elegantes, que solo son apariencias. Detrás de las cosas vulgares se encuentra ese mundo más verdadero, que guarda toda la sabiduría del arte, que es inmenso y poderoso"
"Berta, en cada renacer de la primavera, sin más dilaciones emprendía el camino al monte. La gente decía que era porque allí encontraba plantas medicinales para su tienda. La única que sabía su secreto para mantenerse joven era su sobrina Lourdes que la siguió y pudo ver como Berta se desnudaba completamente y se tendía en un calvero soleado. Al poco tiempo una serpiente salió entre las piedras y la mordió en el sexo. Minutos después Berta se desprendió como de una especia de fina piel parecida a la camisa de la serpiente en su muda y así apareció más joven y hermosa que antes"
"Sonsoles, la hija de Berta, era una copia exacta de su madre, era alta, rubia, de ojos azules y muy altiva. Huyó del valle a París y siendo amante de un jerarca nazi marchó a Alemania cambiando su apellido por el de Brotenn. Un día su amante, Walter Zeller, la llevó a Obersalzbeng, el nido de águila, donde iba a ser recibida por Hitler para felicitarla por la labor de espionaje llevada por ella en la isla de Creta.
Sonsoles se hizo amiga de Eva y de Henriette y ellas le dijeron, medio en broma, que no imaginaban que una española fuera tan rubia, alta y preciosa. Sonsoles mintió con gracia: es que una tribu magiar, siglos antes, se asentó por aquel rincón de Europa meridional"
El autor de esta novela queriendo o sin querer menciona sus libros favoritos: Moby Dick, La Montaña Mágica, Crimen y Castigo, La Regenta, Bajo el Volcán y El Señor de los Anillos. También nos cuenta una anécdota de la época franquista: "Sabían que esos asaltos espontáneos ocurrían a menudo en los distintos actos de Franco. Como el de aquel sujeto que en la carretera de Úbeda-Cazorla, a la altura de Torreperogil, se abalanzó sobre el Mercedes blindado del Caudillo. La Guardia Mora lo molió a palos cuando simplemente se comprobó después que era un labriego que buscaba justicia por un pleito de lindes"
Para terminar este breve repaso: "El pájaro adiestrado para hablar se posó sobre el féretro de Nicanor y recitó:
El poeta es un fingidor/ que finge constantemente/ que hasta finge que es dolor/ el dolor que en verdad siente."
Autor: Francisco Balbuena. Ganador del III Certamen Internacional de Novela Histórica Ciudad de Úbeda.
Aunque no me gusta utilizar el término saga a la vida de un clan familiar creo que aquí sí la podemos ver y sentir a través de los 50 años que pasan por la familia Broto, que es variopinta, mágica, prosaica, inmoral, idealista, etc.
Todo comenzó con la derrota de Annual y la participación poco airosa de Broto que según contaron estaba siempre ciego de fumar kifi y de miedo. La viuda de este militar, Berta, supuestamente desaparecido en combate, marchó desde su Extremadura natal hacia la frontera hispano-francesa, a Jaca y Canfranc, para encontrar refugio, ella y su hija, en la familia de su esposo. Y es a partir de aquí cuando nos va envolviendo esta novela. Quizá algo lenta en su comienzo pero muy divertida las restantes 300 páginas siguientes. Puede que encontremos un exceso de fantasías oníricas pero casa bien con el imaginarium de la trama principal.
"Vitali era un ruso blanco refugiado en Jaca. Gustaba contar cuentos fantásticos a las dos primas, Sonsoles y Lourdes, y también les decía: "Lo más importante del mundo es la belleza. Pero no solo de las caras bonitas y los vestidos elegantes, que solo son apariencias. Detrás de las cosas vulgares se encuentra ese mundo más verdadero, que guarda toda la sabiduría del arte, que es inmenso y poderoso"
"Berta, en cada renacer de la primavera, sin más dilaciones emprendía el camino al monte. La gente decía que era porque allí encontraba plantas medicinales para su tienda. La única que sabía su secreto para mantenerse joven era su sobrina Lourdes que la siguió y pudo ver como Berta se desnudaba completamente y se tendía en un calvero soleado. Al poco tiempo una serpiente salió entre las piedras y la mordió en el sexo. Minutos después Berta se desprendió como de una especia de fina piel parecida a la camisa de la serpiente en su muda y así apareció más joven y hermosa que antes"
"Sonsoles, la hija de Berta, era una copia exacta de su madre, era alta, rubia, de ojos azules y muy altiva. Huyó del valle a París y siendo amante de un jerarca nazi marchó a Alemania cambiando su apellido por el de Brotenn. Un día su amante, Walter Zeller, la llevó a Obersalzbeng, el nido de águila, donde iba a ser recibida por Hitler para felicitarla por la labor de espionaje llevada por ella en la isla de Creta.
Sonsoles se hizo amiga de Eva y de Henriette y ellas le dijeron, medio en broma, que no imaginaban que una española fuera tan rubia, alta y preciosa. Sonsoles mintió con gracia: es que una tribu magiar, siglos antes, se asentó por aquel rincón de Europa meridional"
El autor de esta novela queriendo o sin querer menciona sus libros favoritos: Moby Dick, La Montaña Mágica, Crimen y Castigo, La Regenta, Bajo el Volcán y El Señor de los Anillos. También nos cuenta una anécdota de la época franquista: "Sabían que esos asaltos espontáneos ocurrían a menudo en los distintos actos de Franco. Como el de aquel sujeto que en la carretera de Úbeda-Cazorla, a la altura de Torreperogil, se abalanzó sobre el Mercedes blindado del Caudillo. La Guardia Mora lo molió a palos cuando simplemente se comprobó después que era un labriego que buscaba justicia por un pleito de lindes"
Para terminar este breve repaso: "El pájaro adiestrado para hablar se posó sobre el féretro de Nicanor y recitó:
El poeta es un fingidor/ que finge constantemente/ que hasta finge que es dolor/ el dolor que en verdad siente."
sábado, 29 de agosto de 2015
EDITORIAL DEL BLOG
Estupidez y Política
Con el nuevo curso político español, que suele reactivarse en este mes de septiembre, suplicamos a nuestros dirigentes que no caigan en El poder de la estupidez como titula el sociólogo G. Livraghi en su último libro.
"El poder está en todas partes. Todos estamos sujetos al poder de otra u otras personas. En la vida política se vende la idea de que deberíamos existir el menor poder posible, es lo que llamamos democracia. Pero desafortunadamente hay tantas personas estúpidas en la Política como en el resto de la sociedad. Nos contentaríamos que la mayoría de los gobiernos de todos los países estuvieran formados por una mitad de estúpidos junto con otra mitad de inteligentes. Pero por desgracia, los primeros abundan más"
"A veces nos preguntamos cuando vemos a un lerdo en un puesto de decisión política que cómo obtuvo ese poder. Muy sencillo, hay personas que gozan de la confianza de otras por la mera razón que un tercero ha expresado su confianza en ellos. El Poder es como una droga adictiva que puede afectar tanto a un hombrecillo disfrazado con un uniforme que a un dictador o a un jefe de Estado sin olvidar el poder del magnate empresarial.
Pero lo peor de esa estupidez del poder es que también genera una cohorte de aduladores, seguidores, tiralevitas y pedigüeños que intentan introducirse en su entorno"
"Se supone que la humanidad necesita líderes para funcionar con un cierto orden, por lo tanto debemos vivir bajo el Poder (nunca bajo la opresión) pero esto no significa que debamos aceptar, tolerar o soportar la arrogancia de los poderosos ni dejarnos engañar con demasiada facilidad por los gestos, palabras, promesas y declaraciones de intenciones de aquellos políticos teñidos de progresistas o de conservadores."
Desde este Editorial del Blog tenemos la certeza, y así lo deseamos, que los recientes episodios en nuestra patria de robos cometidos por algunos políticos corruptos, de derroches, de amiguismo y de otras barbaridades han quedado ya como tristes anécdotas del pasado y todos esperamos que dentro de unos meses, tras las próximas elecciones generales, los que ocupen el Poder sean honestos y respetuoso con el pueblo.
Aunque siempre guardaremos un recelo al Poder ejercido por estúpidos. Como dice el profesor de la Universidad de Berkeley Carlo M. Cipolla el número de estúpidos que hay en todas las sociedades y categorías humanas es enorme y recalca este profesor que la conducta estúpida de un poderoso es más peligrosa que la de cualquier malvado. (The Basic Laws of Human Stupidity).
Repetimos, este mes comienza la vorágine política española con elecciones, referéndum, intentos secesionistas, protestas. Todo lo soportaremos excepto la estupidez de algunos de nuestros políticos.
jueves, 27 de agosto de 2015
UN LIBRO DE MI BIBLIOTECA
El abuelo que saltó por la ventana y se largó
"Hundraarigen som klev ut genom föustret och försvann"
Autor: Jonas Jonasson
" Allan Karlsson había huído de su fiesta de cumpleaños y eso era también raro para su edad: 100 años.
Volvió la cabeza y echó un último vistazo a la residencia de ancianos, que hasta hacía poco había considerado su última morada en la tierra, y se dijo que eso de morir bien podía hacerlo en otro momento y en otro lugar"
"En la estación de autobuses Allan miró el autobús que se marchaba y a la maleta que un jovenzuelo le dejó a su cuidado mientras iba al lavabo. Y entonces se sorprendió tomando lo que se podrían calificar como una decisión que le cambiaría su vida: robó la maleta del muchacho y subió al autobús hacia Byringe"
"Allen y la maleta se apearon en la abandonada estación de ferrocarril de Byringe de donde salió un hombre de unos setenta años de edad y le preguntó: ¿Quién eres y qué haces en mi estación?
Allen contestó y le dijo que acababa de cumplir cien años ese mismo día, que se había escapado del asilo y que había robado esa maleta. ¡Conque un ladrón! dijo el setentón cómicamente alarmado. ¡Ojo, un ladrón centenario! puntualizó Allen muy serio.
Julius, el dueño de la destartalada estación de tren, invitó a Allen a descansar y le dijo que lo mejor sería abrir la maleta. Ambos se asombraron cuando vieron y comprobaron que contenían cincuenta millones de coronas"
"El abuelo centenario pidió permiso al setentón para subir al baño y hacer un pipí. Cuando Allen bajó la escalera vio como un joven maltratataba a Julius y le gritaba qué donde estaba su maleta. Allen, sin hacer ruido, cogió una gruesa estaca y le dió un fuerte golpe en la nuca al jovenzuelo que lo dejó tendido en el suelo. Entre los dos arrastraron al macarra a un cuarto frigorífico y lo encerraron temiendo las represalias del muchacho para cuando despertara.
Los dos ancianos comieron con ganas, bebieron y se olvidaron del chico encerrado en el frigorífico. Cuando ambos se despertaron, a la mañana siguiente, vieron para su sorpresa que el joven estaba congelado, tieso y escarchado"
"La policía buscaba al anciano escapado y el jefe de la banda de traficantes de drogas buscaba a su correo, al chico de la maleta, que había extraviado 50 millones.
Los dos ancianos decidieron escapar. Con pasos cansinos caminaron junto a la carretera arrastrando la maleta con ruedas, hasta que llegaron a un puesto de salchichas en mitad de la nada. Benny era su propietario. Tenía unos cuarenta y tantos años y cara de poco espabilado y según el salchichero tenía casi por terminar ocho carreras universitarias. Se consideraba casi un veterinario, casi un economista, caso un físico, casi un artista, casi... de todo pero en realidad no era nada.
¿Es tu coche?- le preguntó Julius señalando a un viejo Mercedes. Te lo compramos y a ti te contratamos de chófer, ganarás mucho más que con tus salchichas."
"Los dos ancianos le contaron a Benny que tenían una fortuna en la maleta, que habían matado a un joven delincuente y que huían de la policía y de la mafia. Benny no le dio demasiado importancia a la situación y los tres decidieron ir hacia al sur del país. Arrancó el coche, abandonando el puesto de salchicha y se fueron todos a otro lugar. Allen se quedó dormido nada más arrancar el vehículo, Julius comía una chocolatina y Benny se puso a canturrear mientras conducía"
"Hundraarigen som klev ut genom föustret och försvann"
Autor: Jonas Jonasson
" Allan Karlsson había huído de su fiesta de cumpleaños y eso era también raro para su edad: 100 años.
Volvió la cabeza y echó un último vistazo a la residencia de ancianos, que hasta hacía poco había considerado su última morada en la tierra, y se dijo que eso de morir bien podía hacerlo en otro momento y en otro lugar"
"En la estación de autobuses Allan miró el autobús que se marchaba y a la maleta que un jovenzuelo le dejó a su cuidado mientras iba al lavabo. Y entonces se sorprendió tomando lo que se podrían calificar como una decisión que le cambiaría su vida: robó la maleta del muchacho y subió al autobús hacia Byringe"
"Allen y la maleta se apearon en la abandonada estación de ferrocarril de Byringe de donde salió un hombre de unos setenta años de edad y le preguntó: ¿Quién eres y qué haces en mi estación?
Allen contestó y le dijo que acababa de cumplir cien años ese mismo día, que se había escapado del asilo y que había robado esa maleta. ¡Conque un ladrón! dijo el setentón cómicamente alarmado. ¡Ojo, un ladrón centenario! puntualizó Allen muy serio.
Julius, el dueño de la destartalada estación de tren, invitó a Allen a descansar y le dijo que lo mejor sería abrir la maleta. Ambos se asombraron cuando vieron y comprobaron que contenían cincuenta millones de coronas"
"El abuelo centenario pidió permiso al setentón para subir al baño y hacer un pipí. Cuando Allen bajó la escalera vio como un joven maltratataba a Julius y le gritaba qué donde estaba su maleta. Allen, sin hacer ruido, cogió una gruesa estaca y le dió un fuerte golpe en la nuca al jovenzuelo que lo dejó tendido en el suelo. Entre los dos arrastraron al macarra a un cuarto frigorífico y lo encerraron temiendo las represalias del muchacho para cuando despertara.
Los dos ancianos comieron con ganas, bebieron y se olvidaron del chico encerrado en el frigorífico. Cuando ambos se despertaron, a la mañana siguiente, vieron para su sorpresa que el joven estaba congelado, tieso y escarchado"
"La policía buscaba al anciano escapado y el jefe de la banda de traficantes de drogas buscaba a su correo, al chico de la maleta, que había extraviado 50 millones.
Los dos ancianos decidieron escapar. Con pasos cansinos caminaron junto a la carretera arrastrando la maleta con ruedas, hasta que llegaron a un puesto de salchichas en mitad de la nada. Benny era su propietario. Tenía unos cuarenta y tantos años y cara de poco espabilado y según el salchichero tenía casi por terminar ocho carreras universitarias. Se consideraba casi un veterinario, casi un economista, caso un físico, casi un artista, casi... de todo pero en realidad no era nada.
¿Es tu coche?- le preguntó Julius señalando a un viejo Mercedes. Te lo compramos y a ti te contratamos de chófer, ganarás mucho más que con tus salchichas."
"Los dos ancianos le contaron a Benny que tenían una fortuna en la maleta, que habían matado a un joven delincuente y que huían de la policía y de la mafia. Benny no le dio demasiado importancia a la situación y los tres decidieron ir hacia al sur del país. Arrancó el coche, abandonando el puesto de salchicha y se fueron todos a otro lugar. Allen se quedó dormido nada más arrancar el vehículo, Julius comía una chocolatina y Benny se puso a canturrear mientras conducía"
martes, 25 de agosto de 2015
CINE DE AYER
Europa (1991)
Director: Lars von Trier
Este director de cine danés aparte de ser inteligente es algo pesimista con esa visión negra que tiene de la vida, o sea, de Europa.
El argumento de la película es algo complejo: Un americano de origen alemán viaja a Alemania recién terminada la guerra, en 1945, y se encuentra con un país desolado y triste. Su deseo es trabajar en los ferrocarriles para ayudar con su labor a reconstruir el país. El joven Leopold es un idealista pero sin afiliación política, que todavía cree que tras el conflicto la justicia y la igualdad hará vivir en paz a los alemanes. Es un ser puro que rechaza la violencia y la imposición y todavía cree que la maldad humana ya desapareció.
No quiere saber que el período de cualquier posguerra es aún peor que la propia guerra. En Alemania la guerra no acabó en 1945 porque subyace otras guerras secretas entre los supervivientes: la del hambre y la del odio.
Leopold comprueba que los aliados, principalmente los americanos, campan por sus anchas en un país devastado, que se dedican la mayoría de ellos al trapicheo, al contrabando de alimentos, tabaco y medicamentos a cambios de favores sexuales o de colaboración en delaciones y chivatazos.
En esta película von Triers nos muestra como los ingenuos, los nobles de corazón son utilizados convirtiéndose en tontos útiles en manos de desaprensivos postnazis terroristas, los verwolf, contra las fuerzas de ocupación y contra los colaboradores germanos de estos.
El film está lleno de alegorías. Cuando la hija de la red de ferrocarriles privados Centropa seduce a este americano, futuro revisor de coche cama, para después utilizarlo como esclavo de los verwolf. Una de las escenas más impactante es a bordo de un tren, cuando le dicen que pase desde su vagón habitual, coche cama, lo mejor del convoy hasta el vagón de cola para un asunto importante. Pasa por coches donde nunca estuvo antes, la gente apiñada como ganado, muchas de ellas viajaban de pie por falta de un espacio donde sentarse, pasa por otro vagón donde gente famélica con trajes de rayas se recuestan en literas de tablones... todo una alegoría de la sociedad pasada ¿y presente?
Una voz en off narra parte de la película como si fuera una sesión con un psiquiatra.
Antes de concluir esta reseña una escena impactante: dos niños de 12 y 10 años suben a bordo del tren recomendado por un amigo de la familia de Centropa, el revisor, Leopold, se hace cargo de ellos y lo sienta en el compartimento de un matrimonio mayor judío que regresa a su país desde Inglaterra. Este matrimonio da chocolatina a los niños, los mimas y los cuidan hasta que el chico de 12 años saca un revólver debajo de sus ropas y mata a la pareja judía. Todo muy simbólico y muy cruel.
En definitiva una película algo surrealista pero con un trasfondo muy serio dentro de una alta calidad de cine: esas mezclas de fotogramas en blanco y negro con otros de color; esa música adecuada para cada escena y esos planos y contraplanos que tanto gustan a este director. Un film excelente, sin lugar a duda.
Director: Lars von Trier
Este director de cine danés aparte de ser inteligente es algo pesimista con esa visión negra que tiene de la vida, o sea, de Europa.
El argumento de la película es algo complejo: Un americano de origen alemán viaja a Alemania recién terminada la guerra, en 1945, y se encuentra con un país desolado y triste. Su deseo es trabajar en los ferrocarriles para ayudar con su labor a reconstruir el país. El joven Leopold es un idealista pero sin afiliación política, que todavía cree que tras el conflicto la justicia y la igualdad hará vivir en paz a los alemanes. Es un ser puro que rechaza la violencia y la imposición y todavía cree que la maldad humana ya desapareció.
No quiere saber que el período de cualquier posguerra es aún peor que la propia guerra. En Alemania la guerra no acabó en 1945 porque subyace otras guerras secretas entre los supervivientes: la del hambre y la del odio.
Leopold comprueba que los aliados, principalmente los americanos, campan por sus anchas en un país devastado, que se dedican la mayoría de ellos al trapicheo, al contrabando de alimentos, tabaco y medicamentos a cambios de favores sexuales o de colaboración en delaciones y chivatazos.
En esta película von Triers nos muestra como los ingenuos, los nobles de corazón son utilizados convirtiéndose en tontos útiles en manos de desaprensivos postnazis terroristas, los verwolf, contra las fuerzas de ocupación y contra los colaboradores germanos de estos.
El film está lleno de alegorías. Cuando la hija de la red de ferrocarriles privados Centropa seduce a este americano, futuro revisor de coche cama, para después utilizarlo como esclavo de los verwolf. Una de las escenas más impactante es a bordo de un tren, cuando le dicen que pase desde su vagón habitual, coche cama, lo mejor del convoy hasta el vagón de cola para un asunto importante. Pasa por coches donde nunca estuvo antes, la gente apiñada como ganado, muchas de ellas viajaban de pie por falta de un espacio donde sentarse, pasa por otro vagón donde gente famélica con trajes de rayas se recuestan en literas de tablones... todo una alegoría de la sociedad pasada ¿y presente?
Una voz en off narra parte de la película como si fuera una sesión con un psiquiatra.
Antes de concluir esta reseña una escena impactante: dos niños de 12 y 10 años suben a bordo del tren recomendado por un amigo de la familia de Centropa, el revisor, Leopold, se hace cargo de ellos y lo sienta en el compartimento de un matrimonio mayor judío que regresa a su país desde Inglaterra. Este matrimonio da chocolatina a los niños, los mimas y los cuidan hasta que el chico de 12 años saca un revólver debajo de sus ropas y mata a la pareja judía. Todo muy simbólico y muy cruel.
En definitiva una película algo surrealista pero con un trasfondo muy serio dentro de una alta calidad de cine: esas mezclas de fotogramas en blanco y negro con otros de color; esa música adecuada para cada escena y esos planos y contraplanos que tanto gustan a este director. Un film excelente, sin lugar a duda.
miércoles, 29 de julio de 2015
EDITORIAL DEL BLOG
Algunas reflexiones sobre la envidia
Este mes de agosto tampoco tendremos un editorial de carácter político: estamos de vacaciones. En su lugar comentaremos algunos puntos sobre la envidia que es el peor trastorno mental que pueda sufrir una persona.
Mi definición de envidia es sencilla pero descriptiva: es el dolor que le produce a una persona ver feliz a otra.
Hay gente envidiosa que no puede evitar desearle el mal a una persona, sea esta de su entorno familiar o incluso puede ser su propia pareja; sea un amigo o incluso un desconocido que aparece en la prensa habitualmente como un ser exitoso: un político, una figura pública del show-business o incluso un ciudadano favorecido por una gran premio obtenido en una lotería. Se mueren de envidia malsana estos orates. A ellos, a los envidiosos, les gustarían que todos fueran iguales de miserables y de tristes como ellos y que nadie destacara en nada. Por lo general son perdedores a priori: todo lo que hacen les salen mal, toda su vida desde que nacieron hasta que llegaron a su aburrida vejez ha sido un estrepitoso fracaso, no destacaron en nada, no realizaron nada noble en sus existencias, nada memorable, nada que mereciera la pena recordar con orgullo, excepto que siempre fueron unos envidiosos.
La persona envidiosa, por ende, es un ser insatisfecha de ella misma que siente comezón por el éxito ajeno, que le quita mérito a los logros conseguidos por otros a través del trabajo, de la constancia o incluso del factor suerte. Aparte de esto poseen una baja autoestima de ellos mismos, se ven feos o feas, mal formados, torpes, vulgares, pringosillos, en definitiva, se ven como meros bultos con ojos que viven solamente porque se alimentan. Padecen un gran trastorno mental llamado envidia.
Según el psiquiatra Dr. Werner las personas envidiosas sufren también otros trastornos anexos como frecuentes depresiones, ataques de ansiedad, grave complejo de inferioridad y por lo general son mitómanos y unos inútiles en potencia.
Por otra parte este mismo doctor menciona la envidia "sana" esa que hace que las personas se esfuercen en todo lo que hacen para que salga bien y que en el fondo es la base del funcionamiento de nuestra sociedad. La envidia de los pobres hace que estos luchen por su derechos. La envidia entre los artista sostienen las artes y los espectáculos. La envidia en las mujeres aumenta el negocio de belleza, gimnasios y modas. La envidia entre profesionales y científicos excita la competitividad y los negocios. La envidia económica, como alcanzar un determinado nivel de vida, entre los ciudadanos, hace que estos consuman cada vez más y dinamice así la economía de un país.
Bajo la tara mental de la envidia siempre seremos incapaces de alegrarnos de las alegrías ajenas ya que así se reconocerá nuestro grave complejo de inferioridad e intentaremos autoconvencernos, en nuestras miserias, que en el fondo todos somos iguales cuando en realidad esto es una falacia tan grande como creer en la reencarnación. Cada cual somos como somos y la selección natural también ejerce sobre las personas: los menos aptos nunca llegarán al tipo de vida de los exitosos, su única arma para defenderse de su rechazo social, si no se tiene una madurez mental adecuada, será la envidia.
Este mes de agosto tampoco tendremos un editorial de carácter político: estamos de vacaciones. En su lugar comentaremos algunos puntos sobre la envidia que es el peor trastorno mental que pueda sufrir una persona.
Mi definición de envidia es sencilla pero descriptiva: es el dolor que le produce a una persona ver feliz a otra.
Hay gente envidiosa que no puede evitar desearle el mal a una persona, sea esta de su entorno familiar o incluso puede ser su propia pareja; sea un amigo o incluso un desconocido que aparece en la prensa habitualmente como un ser exitoso: un político, una figura pública del show-business o incluso un ciudadano favorecido por una gran premio obtenido en una lotería. Se mueren de envidia malsana estos orates. A ellos, a los envidiosos, les gustarían que todos fueran iguales de miserables y de tristes como ellos y que nadie destacara en nada. Por lo general son perdedores a priori: todo lo que hacen les salen mal, toda su vida desde que nacieron hasta que llegaron a su aburrida vejez ha sido un estrepitoso fracaso, no destacaron en nada, no realizaron nada noble en sus existencias, nada memorable, nada que mereciera la pena recordar con orgullo, excepto que siempre fueron unos envidiosos.
La persona envidiosa, por ende, es un ser insatisfecha de ella misma que siente comezón por el éxito ajeno, que le quita mérito a los logros conseguidos por otros a través del trabajo, de la constancia o incluso del factor suerte. Aparte de esto poseen una baja autoestima de ellos mismos, se ven feos o feas, mal formados, torpes, vulgares, pringosillos, en definitiva, se ven como meros bultos con ojos que viven solamente porque se alimentan. Padecen un gran trastorno mental llamado envidia.
Según el psiquiatra Dr. Werner las personas envidiosas sufren también otros trastornos anexos como frecuentes depresiones, ataques de ansiedad, grave complejo de inferioridad y por lo general son mitómanos y unos inútiles en potencia.
Por otra parte este mismo doctor menciona la envidia "sana" esa que hace que las personas se esfuercen en todo lo que hacen para que salga bien y que en el fondo es la base del funcionamiento de nuestra sociedad. La envidia de los pobres hace que estos luchen por su derechos. La envidia entre los artista sostienen las artes y los espectáculos. La envidia en las mujeres aumenta el negocio de belleza, gimnasios y modas. La envidia entre profesionales y científicos excita la competitividad y los negocios. La envidia económica, como alcanzar un determinado nivel de vida, entre los ciudadanos, hace que estos consuman cada vez más y dinamice así la economía de un país.
Bajo la tara mental de la envidia siempre seremos incapaces de alegrarnos de las alegrías ajenas ya que así se reconocerá nuestro grave complejo de inferioridad e intentaremos autoconvencernos, en nuestras miserias, que en el fondo todos somos iguales cuando en realidad esto es una falacia tan grande como creer en la reencarnación. Cada cual somos como somos y la selección natural también ejerce sobre las personas: los menos aptos nunca llegarán al tipo de vida de los exitosos, su única arma para defenderse de su rechazo social, si no se tiene una madurez mental adecuada, será la envidia.
domingo, 26 de julio de 2015
CADA MOCHUELO A SU OLIVO
Cada mochuelo a su olivo... y cada oveja con su pareja.
Quizá estos manidos refranes rocen el tópico más vulgar pero demuestran realidades como montañas, que las mezclas nunca fueron nobles.
Todos los aficionados a la pintura saben que si se mezclan muchos colores sin ton ni son sale un feo y sucio color gris oscuro. También si mezclamos oro con plomo sale un material innoble. Y si mezclamos gasolina super con fuel-oil el motor del coche se avería. Si mezclamos a gentes de diferentes razas y culturas, a la larga, floreceran guetos de inadaptados, resentidos y violentos.
La Unión Europea, ese mito imperialista trasnochado, intenta mezclar diferentes países de diferentes culturas y nivel económico para conseguir un todo europeísta imposible. No hay que ser un gran analista para darnos cuenta que un país nórdico nunca se podrá equiparar con el tipo de vida de un país del área mediterránea.
Un trabajador cualificado de Escandinavia nunca vivirá mejor que un colega con su misma calificación profesional pero viviendo este en España, Francia, Italia o en Grecia.
La emperatriz germana que gobierna ahora la UE se crió y educó en un ambiente sórdido y austero de la Alemania del Este. Ella pretende esclavizar, amargar y rebajar la alegría por vivir de los trabajadores de los países sureños europeos para intentar así ser mejor explotados y ultrajados por el Gran Mammón, el Gran Capital Mundial.
Cada oveja con su pareja; los españoles nos llevaremos siempre mejor con los franceses, los italianos o nuestros hermanos griegos que con esos apaleados y sometidos ciudadanos de Dinamarca, Alemania o Noruega.
Si la mezcla anterior es imposible peor y más anti natural es las relaciones de parejas tal como se pretende normalizar hoy día. Cuando un hombre y una mujer se casan o se ayuntan siempre encontrarán más obstáculos en la convivencia si ellos proceden de dispares backgrounds, y por ende son diferentes y divergentes en su educación y escala social. Siempre fue arriesgado, en la mayoría de los casos, juntar un hombre con una mujer con diferentes bagajes personales: él pobre e ignorante y ella rica e inteligente; él natural de Papúa Nueva Guinea y ella natural de Suecia; él cristiano y ella hinduísta o musulmana. O viceversa. A la larga surgirán más conflictos entre ellos que si ambos pertenecieran a la misma grey. "Cada oveja con su pareja"
El asunto de los advenedizos, tan en boga en nuestros tiempos, por mor de esta política populista que tenemos en España, de apariencia democrática, más la incorporación de los nuevos ricos a nuestra sociedad es todo un poema. Aquí rebosa el vaso de la estulticia social y comprobamos que ni cada oveja con su pareja ni cada mochuelo a su olivo. Sabemos, a través de los medios informativos, la cantidad de ganapanes, chupacharcos y abrazafarolas que siendo antes unos don nadie ahora, aupado por la política, se sientan tras una gran mesa en suntuosos y elegantes despachos, utilizan coches oficiales con chófer y escolta y obtiene unas ganancias impensables cuando antes desarrollaban, si es que trabajaron en algo, labores rutinarias.
Los nuevos ricos son una especie aparte, muy pocos viven con dignidad y con afán de superación, invariablemente casi todos caen en la ostentación hortera del dinero y con ese mal gusto que les caracterizan; generalmente tienen hijos e hijas que mal criadas en la abundancia poseen una moral inexistente. La mayoría de ellos "salen" borrachos, drogadictos o sencillamente son unos parásitos familiares inútiles para la sociedad.
Así es que, guste o no, debemos seguir esas consejas de nuestras abuelas: Cada mochuelo a su olivo y Cada oveja con su pareja.
Quizá estos manidos refranes rocen el tópico más vulgar pero demuestran realidades como montañas, que las mezclas nunca fueron nobles.
Todos los aficionados a la pintura saben que si se mezclan muchos colores sin ton ni son sale un feo y sucio color gris oscuro. También si mezclamos oro con plomo sale un material innoble. Y si mezclamos gasolina super con fuel-oil el motor del coche se avería. Si mezclamos a gentes de diferentes razas y culturas, a la larga, floreceran guetos de inadaptados, resentidos y violentos.
La Unión Europea, ese mito imperialista trasnochado, intenta mezclar diferentes países de diferentes culturas y nivel económico para conseguir un todo europeísta imposible. No hay que ser un gran analista para darnos cuenta que un país nórdico nunca se podrá equiparar con el tipo de vida de un país del área mediterránea.
Un trabajador cualificado de Escandinavia nunca vivirá mejor que un colega con su misma calificación profesional pero viviendo este en España, Francia, Italia o en Grecia.
La emperatriz germana que gobierna ahora la UE se crió y educó en un ambiente sórdido y austero de la Alemania del Este. Ella pretende esclavizar, amargar y rebajar la alegría por vivir de los trabajadores de los países sureños europeos para intentar así ser mejor explotados y ultrajados por el Gran Mammón, el Gran Capital Mundial.
Cada oveja con su pareja; los españoles nos llevaremos siempre mejor con los franceses, los italianos o nuestros hermanos griegos que con esos apaleados y sometidos ciudadanos de Dinamarca, Alemania o Noruega.
Si la mezcla anterior es imposible peor y más anti natural es las relaciones de parejas tal como se pretende normalizar hoy día. Cuando un hombre y una mujer se casan o se ayuntan siempre encontrarán más obstáculos en la convivencia si ellos proceden de dispares backgrounds, y por ende son diferentes y divergentes en su educación y escala social. Siempre fue arriesgado, en la mayoría de los casos, juntar un hombre con una mujer con diferentes bagajes personales: él pobre e ignorante y ella rica e inteligente; él natural de Papúa Nueva Guinea y ella natural de Suecia; él cristiano y ella hinduísta o musulmana. O viceversa. A la larga surgirán más conflictos entre ellos que si ambos pertenecieran a la misma grey. "Cada oveja con su pareja"
El asunto de los advenedizos, tan en boga en nuestros tiempos, por mor de esta política populista que tenemos en España, de apariencia democrática, más la incorporación de los nuevos ricos a nuestra sociedad es todo un poema. Aquí rebosa el vaso de la estulticia social y comprobamos que ni cada oveja con su pareja ni cada mochuelo a su olivo. Sabemos, a través de los medios informativos, la cantidad de ganapanes, chupacharcos y abrazafarolas que siendo antes unos don nadie ahora, aupado por la política, se sientan tras una gran mesa en suntuosos y elegantes despachos, utilizan coches oficiales con chófer y escolta y obtiene unas ganancias impensables cuando antes desarrollaban, si es que trabajaron en algo, labores rutinarias.
Los nuevos ricos son una especie aparte, muy pocos viven con dignidad y con afán de superación, invariablemente casi todos caen en la ostentación hortera del dinero y con ese mal gusto que les caracterizan; generalmente tienen hijos e hijas que mal criadas en la abundancia poseen una moral inexistente. La mayoría de ellos "salen" borrachos, drogadictos o sencillamente son unos parásitos familiares inútiles para la sociedad.
Así es que, guste o no, debemos seguir esas consejas de nuestras abuelas: Cada mochuelo a su olivo y Cada oveja con su pareja.
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