Fortuna Imperatix Mundis o Memoria de una mujer desafortunada.
Con este subtítulo a la introducción de Carmina Burana narraré las desdichas de Francisca (Paca) Gómez nacida en una aldea andaluza al abrigo de los montes de una Comarca de las más pobres de la Región.
Cuando la maestra del lugarejo se dio cuenta de la viveza y del afán por aprender de la niña Paca, una de las cinco hijas de un pobre jornalero, quiso ayudarla para sacar de la miseria a la chica. Habló con la madre semicretina de Paca y le dijo que se la llevaba a estudiar a un colegio privado de la capital en calidad de fámula, de niña-sirvienta de las internas de pago. Los padres encantados, una boca menos que alimentar.
Paca tenía unos trece años de edad cuando se vio en aquel cuartucho, junto con otras cinco niñas pobres, que a cambio de dejarse explotar trabajando las monjas les permitían estudiar gratis para poder sacar el bachillerato elemental (cuatro años y reválida) necesario para estudiar magisterio, dos añitos más bregando con los libros.
Paca aceptó estoicamente el duro trabajo de limpiar los dormitorios, los retretes y servir la mesa a unas "compañeras" que se reían de las fámulas, además de llamarles "mulas".
A sus 17 años, antes de terminar el bachillerato Paca tomó conciencia de su condición de semi esclava, de pobre de solemnidad a tal extremo que también odiaba visitar a sus padres idiotizados por el hambre y el alcohol y de ver como crecían unos hermanos convertidos en plena juventud en golfos y maleantes.
Rechazó la invitación de las monjas para que siguiera trabajando como criada para ellas hasta terminar la carrera de magisterio. Prefirió emplearse como dependienta en una zapatería y alojarse junto a otra ex-fámula en un cuartucho de una pensión.
Cursando el último año de carrera quedó preñada de Jorge, el hijo único del dueño de la gran tienda de Ferretería Mañas. Jorge aparte de ser un chico semilelo también fue caballeroso y casó, para remediar el entuerto, con Paca.
En los años 64 del pasado siglo las mujeres burguesas, no trabajaban en nada ni participaban de apenas en algún tipo de vida social, se aburrían una barbaridad. Paca también. Jorge, su marido, un buen abogado estaba casi todo el día en su despacho y ella en su casona, heredada de los suegros, pasaba el tiempo junto a una vieja y maleducada sirvienta y una hija pálida y depresiva que le amargaba la existencia.
Paca creó en su imaginación una bella aventura amorosa que llevó a la práctica con un dependiente de la tienda Mañas que era guapetón a rabiar pero más elemental que un nabo hervido. Hasta que fue descubierta y pillada, con testigos, in fragante delito en la cama matrimonial. Fue expulsada del hogar, sin derecho alguno y además llevándose consigo a una hija veinteañera pavisosa.
Como Paca nunca trabajó de maestra y no tenía experiencia laboral en nada y además ya le pesaba sus 53 años de edad y estaba gorda y amargada, nadie la contrataba para nada. Para salir de la miseria no tuvo más remedio que acudir al convento de monjas para suplicarles un empleo para poder comer. Allí le dieron un trabajo como ayudante de cocina además le ofrecieron un frío sótano donde poder dormir junto con su inútil hija.
Paca, acostada en su camastro tras su dura tarea laboral se preguntaba por qué su estrella era tan nefasta al extremo de sumirla de nuevo en la más abyecta pobreza, la misma de la que tanto luchó por salir de ella. Pensó en los caprichos de la diosa Fortuna y en aquella frase que tanto repetía su profesora de latín: Fortuna Imperatrix Mundis.
lunes, 21 de marzo de 2016
¿ERRARE NATURAE?
Todas aquellas personas afectadas por lo que llaman la "ilusión del escritor" (empedernidos lectores, escritores, guionistas, dramaturgos, etc) a veces deformamos los sucesos cotidianos que suceden a nuestro alrededor con fantasías noveladas creadas por nosotros mismos.
No hace mucho escribí acerca de las misteriosas muertes de tres maridos que tuvo una joven y esbelta viuda cuarentona en la década de los años 50. Ella pertenecía a una distinguida familia de bodegueros sanluqueños que casó con un rico heredero que murió de un ataque del corazón a los dos años de estar casado con la bella Adela. Tras el luto le salió un pretendiente que ella aceptó como marido y que sorprendentemente murió ante de los tres años de gozar de tan hermosa dama. La gente del pueblo hablaba acerca de estas dos extrañas muertes: ataque al corazón. El tercer y último marido tampoco le duró mucho, murió antes de cumplir los cinco años de los esponsales. También fue por un ataque cardíaco. ¿Cómo provocaría tales ataques la señora Adela? Según comentamos entre los amigos quinceañeros Adela mataba a sus esposos por extenuación sexual ya que les obligaba a cohabitar con ella dos veces al día, todos los días del año.
Un viejo borracho, década de los 60, apareció ahogado en la pila de un abrevadero para animales. Lo hallaron doblado sobre su cintura sumergido en el agua mientras que los brazos y de cintura para abajo se encontraba seco. No muy lejos del lugar se reunían en un cortijo unos señoritos de la capital que durante las vacaciones de verano solían hacer fiestas alcohólicas donde pillaban unas tundas de pánico. Alguien vio, cuando de mañana iba a su huerto, a tres de los crápulas riendo y cantando por un camino no muy lejos de donde encontraron al borracho muerto.
Cuando me contaron esta historia pensé que los tres mozalbetes encontrarían por casualidad al borracho intentando beber en la fuente del abrevadero y que alguno de ellos lo cogería por la nuca para hacerle "la bañera" y el hombrecillo murió ahogado. Como uno de los chicos era hijo del gobernador de la provincia no hubo investigación alguna y el hortelano que los vio demasiado cerca del pilón no denunció nada por miedo a enfrentarse con familias poderosas.
Al hijo torpón e inane de una influyente familia lo único que fue capaz de hacer en su vida "universitaria"fue sacar el título de practicante (como entonces se les llamaban a los actuales ATS). Luis tenía un complejo de inferioridad enorme frente a su hermana Carmen, brillante médico cirujano y de Carlos, que era registrador de la propiedad.
Junto con su anciano padre, Luis, 41 años, soltero y pobretón diplomado, ideó un plan. Un día fue al banco con su padre, el arruinado terrateniente don Cayetano Sumarista de las Pedrizas y cuando estaban en la cola de la caja, de pronto el hijo se abalanzó sobre el padre, lo tiró al suelo y lo abofeteó mientras gritaba "traidor".
El suceso se corrió por el pueblo: que al practicante don Luis le había dado un ataque de locura, un brote psicótico dicen ahora.
Luisito, el botarate de la familia, consiguió lo que quería, que le dieran una baja total por enfermedad para poder vivir del cuento sin trabajar por el resto de su vida.
No hace mucho escribí acerca de las misteriosas muertes de tres maridos que tuvo una joven y esbelta viuda cuarentona en la década de los años 50. Ella pertenecía a una distinguida familia de bodegueros sanluqueños que casó con un rico heredero que murió de un ataque del corazón a los dos años de estar casado con la bella Adela. Tras el luto le salió un pretendiente que ella aceptó como marido y que sorprendentemente murió ante de los tres años de gozar de tan hermosa dama. La gente del pueblo hablaba acerca de estas dos extrañas muertes: ataque al corazón. El tercer y último marido tampoco le duró mucho, murió antes de cumplir los cinco años de los esponsales. También fue por un ataque cardíaco. ¿Cómo provocaría tales ataques la señora Adela? Según comentamos entre los amigos quinceañeros Adela mataba a sus esposos por extenuación sexual ya que les obligaba a cohabitar con ella dos veces al día, todos los días del año.
Un viejo borracho, década de los 60, apareció ahogado en la pila de un abrevadero para animales. Lo hallaron doblado sobre su cintura sumergido en el agua mientras que los brazos y de cintura para abajo se encontraba seco. No muy lejos del lugar se reunían en un cortijo unos señoritos de la capital que durante las vacaciones de verano solían hacer fiestas alcohólicas donde pillaban unas tundas de pánico. Alguien vio, cuando de mañana iba a su huerto, a tres de los crápulas riendo y cantando por un camino no muy lejos de donde encontraron al borracho muerto.
Cuando me contaron esta historia pensé que los tres mozalbetes encontrarían por casualidad al borracho intentando beber en la fuente del abrevadero y que alguno de ellos lo cogería por la nuca para hacerle "la bañera" y el hombrecillo murió ahogado. Como uno de los chicos era hijo del gobernador de la provincia no hubo investigación alguna y el hortelano que los vio demasiado cerca del pilón no denunció nada por miedo a enfrentarse con familias poderosas.
Al hijo torpón e inane de una influyente familia lo único que fue capaz de hacer en su vida "universitaria"fue sacar el título de practicante (como entonces se les llamaban a los actuales ATS). Luis tenía un complejo de inferioridad enorme frente a su hermana Carmen, brillante médico cirujano y de Carlos, que era registrador de la propiedad.
Junto con su anciano padre, Luis, 41 años, soltero y pobretón diplomado, ideó un plan. Un día fue al banco con su padre, el arruinado terrateniente don Cayetano Sumarista de las Pedrizas y cuando estaban en la cola de la caja, de pronto el hijo se abalanzó sobre el padre, lo tiró al suelo y lo abofeteó mientras gritaba "traidor".
El suceso se corrió por el pueblo: que al practicante don Luis le había dado un ataque de locura, un brote psicótico dicen ahora.
Luisito, el botarate de la familia, consiguió lo que quería, que le dieran una baja total por enfermedad para poder vivir del cuento sin trabajar por el resto de su vida.
martes, 23 de febrero de 2016
CINE DE AYER
The Servant (El sirviente) 1963
Director: Joseph Losey
Siempre me encantó las películas que tratan sobre la condición humana; somos tan maleables que todo lo que nos rodea influye antes o después en nuestro carácter. Como le pasó al rico burgués que contrató un valet, un sirviente personal, y que se dejó influir por éste criado hasta el extremo de llegar a la más abyecta corrupción moral.
El actor británico Dirk Bogarde borda el papel de un mayordomo que poco a poco lo va introduciendo en el vicio y la depravación para hacerse él mismo dueño del bienestar que rodeaba a su amo.
Pude ver esta excelente película, en 1965, en un local especializado llamado de "Arte y Ensayo" ubicado en el sótano del Hotel Palace de Madrid. Era una película prohibida por el régimen anterior para ser exhibida en las salas comerciales pero no para una minoría de cinéfilos que la teníamos que ver en versión original, sin subtítulos, y comprendiendo, al menos en mi caso solo el 25% de los diálogos. El resto me lo imaginaba.
El control mental de la gente fue el sueño del Poder y del poder de algunas personas sobre otras mentes débiles, confusas o temerosas. En esta película se demuestra como un solterón rico y de clase alta cae en las redes de un depravado criado, pícaro y canalla que al ver la "inocencia" de su señor lo va introduciendo en experiencias exóticas prohibidas por su educación y estatus social: prostitución, drogas y homosexualidad. El criado, como toda persona servil, sonríe humildemente ante las órdenes de su señor y busca la forma de satisfacerlo con pequeños detalles: cocinar aquello que le gusta, preparar un martini en su punto, tener el baño con el agua a la temperatura que su señor acostumbra, hasta aquel día que lleva a su amiga, una prostituta adiestrada por el sirviente, que la bajo capa de aparentar ser una señorita respetable se deja seducir por el señor. El sirviente detecta que a su señor también le puede gustar los hombres ya que ve posters colgados en su habitación de chicos musculosos. Lo justo para presentarle a un fornido y joven mancebo que en un par de visitas le hace probar el amor prohibido. Una de cal y otra de arena. El señor se relaja y lo pasa bien con las visitas de la puta y del puto. Pero no, el sirviente necesita poseer la voluntad de su amo, lo inicia en las drogas, poco a poco hasta que...
¿Puede ser esta película un alegato de la dominación de la plebe por las clases superiores que les ofrecen "vicios" diversos a cambio de su sumisión? Nos preguntamos.
Hay un dicho antiguo. "Unos nacen para servir y otros para ser servidos" No es cierto, hay muchos servidores que se hacen dueños de una situación determinada y otros, los señores, que por comodidad o desidia se deja dominar y abatir por otros antes de defender sus derechos.
Director: Joseph Losey
Siempre me encantó las películas que tratan sobre la condición humana; somos tan maleables que todo lo que nos rodea influye antes o después en nuestro carácter. Como le pasó al rico burgués que contrató un valet, un sirviente personal, y que se dejó influir por éste criado hasta el extremo de llegar a la más abyecta corrupción moral.
El actor británico Dirk Bogarde borda el papel de un mayordomo que poco a poco lo va introduciendo en el vicio y la depravación para hacerse él mismo dueño del bienestar que rodeaba a su amo.
Pude ver esta excelente película, en 1965, en un local especializado llamado de "Arte y Ensayo" ubicado en el sótano del Hotel Palace de Madrid. Era una película prohibida por el régimen anterior para ser exhibida en las salas comerciales pero no para una minoría de cinéfilos que la teníamos que ver en versión original, sin subtítulos, y comprendiendo, al menos en mi caso solo el 25% de los diálogos. El resto me lo imaginaba.
El control mental de la gente fue el sueño del Poder y del poder de algunas personas sobre otras mentes débiles, confusas o temerosas. En esta película se demuestra como un solterón rico y de clase alta cae en las redes de un depravado criado, pícaro y canalla que al ver la "inocencia" de su señor lo va introduciendo en experiencias exóticas prohibidas por su educación y estatus social: prostitución, drogas y homosexualidad. El criado, como toda persona servil, sonríe humildemente ante las órdenes de su señor y busca la forma de satisfacerlo con pequeños detalles: cocinar aquello que le gusta, preparar un martini en su punto, tener el baño con el agua a la temperatura que su señor acostumbra, hasta aquel día que lleva a su amiga, una prostituta adiestrada por el sirviente, que la bajo capa de aparentar ser una señorita respetable se deja seducir por el señor. El sirviente detecta que a su señor también le puede gustar los hombres ya que ve posters colgados en su habitación de chicos musculosos. Lo justo para presentarle a un fornido y joven mancebo que en un par de visitas le hace probar el amor prohibido. Una de cal y otra de arena. El señor se relaja y lo pasa bien con las visitas de la puta y del puto. Pero no, el sirviente necesita poseer la voluntad de su amo, lo inicia en las drogas, poco a poco hasta que...
¿Puede ser esta película un alegato de la dominación de la plebe por las clases superiores que les ofrecen "vicios" diversos a cambio de su sumisión? Nos preguntamos.
Hay un dicho antiguo. "Unos nacen para servir y otros para ser servidos" No es cierto, hay muchos servidores que se hacen dueños de una situación determinada y otros, los señores, que por comodidad o desidia se deja dominar y abatir por otros antes de defender sus derechos.
domingo, 31 de enero de 2016
EDITORIAL DEL BLOG
Europa ¿Hacia la Tercera Invasión?
Primera invasión, año 711.
En el año 711 desembarcaron en la Península Ibérica contingentes de árabes y moros ("mauros", bereberes del norte de Africa recién islamizados, descendientes de los habitantes de la antigua provincia romana de Mauritania Tingitana) que ayudado por una facción de hispanogodos comprobaron lo fácil que era la conquista, al poco tiempo pensaron seguir hacia el norte y de paso conquistar toda Europa. Afortunadamente las huestes de Carlos Martel derrotaron a los invasores en la batalla de Poitiers en el año 732. España como no quiso defenderse estuvo bajo el dominio árabe varios siglos aunque el resto de Europa quedó salvada de dicha invasión.
Segunda invasión, siglo XVI.
Esta invasión de los turcos otomanos en Europa fue algo serio. Consiguieron hacerse con casi todos los países de los Balcanes a mediados del siglo XV. Su osadía les llevaron a penetrar en el centro de Europa e intentó conquistar las dos ciudades del Imperio Austro-húngaro, Buda y Pest, a mediados del siglo XVI.
No fue hasta la Cuarta Guerra Austro-turca (1663-1664) que los cimientos de Europa temblaron cuando los turcos intentaron tomar Viena pero afortunadamente fueron derrotados en la batalla de San Gotardo. Desde entonces toda Europa quedó a salvo de una invasión de estas características.
Tercera invasión ¿en curso?
Creo que fue Gandhi o algún colaborador suyo quien dijo que a una potencia imperialista, Inglaterra, también se le podría derrotar sin armas: con la persuasión, con el "cansineo" (esto no lo dijo Gandhi, es una palabra de mi admirado José Mota). La Marcha Verde de desharrapados desalojaron, sin pegar un solo tiro, a las fuerzas armadas españolas de las colonias del oeste de Africa.
La técnica del "cansineo" es eficaz; basta con insistir, apabullar, persistir, perseverar y repetir la misma cantinela: "Europa debe acoger a todos los refugiados que se presenten en sus fronteras". Craso error. Casi todos los gobiernos de la Unión Europea dejan pasar esta pelota de la inmigración ilegal para que la recoja los que les seguirán dentro de cuatro años. Es candente y delicado que nadie se atreve a cogerlo por los cuernos.
Un ejemplo que me puso un viejo del pueblo donde resido ilustra lo que exponemos: "Yo veo la entrada de ilegales en Europa igual como si en mi casa, que somos cinco y vivimos medio bien, de pronto se cuelan cinco tíos y dicen que se quedan a vivir con nosotros, por cohones, que en sus chabolas lo pasan fatal"
No exageró el hombre. Por este estado de cosa, todos los desheredados de los países latinoamericanos, africanos y asiáticos podrán fletar un barco y desembarcar en Marsella o en Málaga acogiéndose al derecho de asilo porque lo pasaban mal en su país donde un dictador cruel les hacían la vida imposible.
Primera invasión, año 711.
En el año 711 desembarcaron en la Península Ibérica contingentes de árabes y moros ("mauros", bereberes del norte de Africa recién islamizados, descendientes de los habitantes de la antigua provincia romana de Mauritania Tingitana) que ayudado por una facción de hispanogodos comprobaron lo fácil que era la conquista, al poco tiempo pensaron seguir hacia el norte y de paso conquistar toda Europa. Afortunadamente las huestes de Carlos Martel derrotaron a los invasores en la batalla de Poitiers en el año 732. España como no quiso defenderse estuvo bajo el dominio árabe varios siglos aunque el resto de Europa quedó salvada de dicha invasión.
Segunda invasión, siglo XVI.
Esta invasión de los turcos otomanos en Europa fue algo serio. Consiguieron hacerse con casi todos los países de los Balcanes a mediados del siglo XV. Su osadía les llevaron a penetrar en el centro de Europa e intentó conquistar las dos ciudades del Imperio Austro-húngaro, Buda y Pest, a mediados del siglo XVI.
No fue hasta la Cuarta Guerra Austro-turca (1663-1664) que los cimientos de Europa temblaron cuando los turcos intentaron tomar Viena pero afortunadamente fueron derrotados en la batalla de San Gotardo. Desde entonces toda Europa quedó a salvo de una invasión de estas características.
Tercera invasión ¿en curso?
Creo que fue Gandhi o algún colaborador suyo quien dijo que a una potencia imperialista, Inglaterra, también se le podría derrotar sin armas: con la persuasión, con el "cansineo" (esto no lo dijo Gandhi, es una palabra de mi admirado José Mota). La Marcha Verde de desharrapados desalojaron, sin pegar un solo tiro, a las fuerzas armadas españolas de las colonias del oeste de Africa.
La técnica del "cansineo" es eficaz; basta con insistir, apabullar, persistir, perseverar y repetir la misma cantinela: "Europa debe acoger a todos los refugiados que se presenten en sus fronteras". Craso error. Casi todos los gobiernos de la Unión Europea dejan pasar esta pelota de la inmigración ilegal para que la recoja los que les seguirán dentro de cuatro años. Es candente y delicado que nadie se atreve a cogerlo por los cuernos.
Un ejemplo que me puso un viejo del pueblo donde resido ilustra lo que exponemos: "Yo veo la entrada de ilegales en Europa igual como si en mi casa, que somos cinco y vivimos medio bien, de pronto se cuelan cinco tíos y dicen que se quedan a vivir con nosotros, por cohones, que en sus chabolas lo pasan fatal"
No exageró el hombre. Por este estado de cosa, todos los desheredados de los países latinoamericanos, africanos y asiáticos podrán fletar un barco y desembarcar en Marsella o en Málaga acogiéndose al derecho de asilo porque lo pasaban mal en su país donde un dictador cruel les hacían la vida imposible.
martes, 26 de enero de 2016
CINE CLÁSICO
El ángel exterminador (1962)
Luis Buñuel
El comportamiento del ser humano ante una situación difícil e inesperada es sencillamente novelesco. Imprevisible.
El "quiero y no puedo" está presente en todos los actos de nuestras vidas.
Buñuel se basa en una novela de Alcoriza para realizar el guión de esta película tan extraña.
Gentes de la alta sociedad de una gran ciudad asisten a un concierto, todos visten de gala: ellas trajes largos y enjoyadas y perfumadas; ellos visten fracs y preciosos zapatos ingleses. En total una treintena de personajes del mundo de las finanzas y de la alta política son invitados a una cena en la casa-palacio de un magnate. En la cena suceden hechos extraños con el servicio que abandonan el lugar poco a poco, pero no importa; las señoras y los señores son condescendiente con los criados. Pasan al salón de fumar para tomar unas copas, solo son atendidos por el solícito mayordomo ya que los seis camareros y los tres cocineros huyeron a sus casas. No importa, lo pasan bien hablando de negocios ellos y de viajes y vestidos ellas. Pasan las horas. Son las cuatro de la madrugada y algunos deciden salir del salón pero una fuerza interior se lo impiden. Ponen excusas para no salir a pesar de que las puertas están abiertas. Llegan las 6 y nadie abandona el lugar. Algunos caballeros se atreven a quitarse la chaqueta y algunas damas se quitan a escondida la faja. No aguantaban más la presión en sus fofas carnes.
Pasa un día, pasan dos días y nadie se preocupa de ellos. Algunos y algunas comienzan a oler mal. Llevan tres días sin bañarse y hacen sus necesidades en un enorme jarrón chino que guardan en un armario. No hay agua, tienen sed y rompen una tubería que destila solo un chorrito. Todos se pelean por el turno para beber. En la oscuridad de la noche, intentan violar a una dama. Un viejo se muere y lo encierran en otro armario. La gente se desespera y se forman dos grupos, dos facciones que planean matarse entre ellos por esa situación tan desesperada. Al tercer día, nadie intenta salir a la calle, aunque es de día y la policía, rodeado de vecinos, les ordenan que salgan de una vez del salón. Todos se hacen los remolones para no dar el primer paso a pesar de que lo están deseando. Hasta que...
Buñuel nos muestra que el barniz que se obtiene con la educación y perteneciendo a una clase social distinguida es débil, que se cae muy pronto cuando nos encontramos en una situación adversa. Todos esos burgueses fuera de sus despachos y mansiones y sin los aduladores habituales son unos horteras maleducados y vengativos.
La película es algo surrealista, como cuando se cuela una oveja al salón, la atrapan y la asan en mitad de la sala sirviendo de leña los preciosos muebles de estilo Chippendale.
Con "El ángel exterminador" Buñuel nos hizo recordar aquello tan manido pero que siempre está presente en todos nosotros: Homo homini Lupus.
Luis Buñuel
El comportamiento del ser humano ante una situación difícil e inesperada es sencillamente novelesco. Imprevisible.
El "quiero y no puedo" está presente en todos los actos de nuestras vidas.
Buñuel se basa en una novela de Alcoriza para realizar el guión de esta película tan extraña.
Gentes de la alta sociedad de una gran ciudad asisten a un concierto, todos visten de gala: ellas trajes largos y enjoyadas y perfumadas; ellos visten fracs y preciosos zapatos ingleses. En total una treintena de personajes del mundo de las finanzas y de la alta política son invitados a una cena en la casa-palacio de un magnate. En la cena suceden hechos extraños con el servicio que abandonan el lugar poco a poco, pero no importa; las señoras y los señores son condescendiente con los criados. Pasan al salón de fumar para tomar unas copas, solo son atendidos por el solícito mayordomo ya que los seis camareros y los tres cocineros huyeron a sus casas. No importa, lo pasan bien hablando de negocios ellos y de viajes y vestidos ellas. Pasan las horas. Son las cuatro de la madrugada y algunos deciden salir del salón pero una fuerza interior se lo impiden. Ponen excusas para no salir a pesar de que las puertas están abiertas. Llegan las 6 y nadie abandona el lugar. Algunos caballeros se atreven a quitarse la chaqueta y algunas damas se quitan a escondida la faja. No aguantaban más la presión en sus fofas carnes.
Pasa un día, pasan dos días y nadie se preocupa de ellos. Algunos y algunas comienzan a oler mal. Llevan tres días sin bañarse y hacen sus necesidades en un enorme jarrón chino que guardan en un armario. No hay agua, tienen sed y rompen una tubería que destila solo un chorrito. Todos se pelean por el turno para beber. En la oscuridad de la noche, intentan violar a una dama. Un viejo se muere y lo encierran en otro armario. La gente se desespera y se forman dos grupos, dos facciones que planean matarse entre ellos por esa situación tan desesperada. Al tercer día, nadie intenta salir a la calle, aunque es de día y la policía, rodeado de vecinos, les ordenan que salgan de una vez del salón. Todos se hacen los remolones para no dar el primer paso a pesar de que lo están deseando. Hasta que...
Buñuel nos muestra que el barniz que se obtiene con la educación y perteneciendo a una clase social distinguida es débil, que se cae muy pronto cuando nos encontramos en una situación adversa. Todos esos burgueses fuera de sus despachos y mansiones y sin los aduladores habituales son unos horteras maleducados y vengativos.
La película es algo surrealista, como cuando se cuela una oveja al salón, la atrapan y la asan en mitad de la sala sirviendo de leña los preciosos muebles de estilo Chippendale.
Con "El ángel exterminador" Buñuel nos hizo recordar aquello tan manido pero que siempre está presente en todos nosotros: Homo homini Lupus.
UN LIBRO DE MI BIBLIOTECA
La década que nos dejó sin aliento (1973-1982)
Juan Eslava Galán
Me gusta como escribe Eslava Galán; es directo, sarcástico, inteligente y crítico documentado, muy quevediano. En mi biblioteca tengo media docena de sus libros y siempre que visito una librería husmeo para ver si hallo algún título nuevo.
"En Granada, los estudiantes de tercer curso de filología tienen un examen parcial. Los que van saliendo del aula encuentran los patios desiertos y las clases suspendidas.
Un bedel, antiguo guardia civil y probable confidente de la policía, acude a abrir la puerta. Yo le pregunto -¿Cómo es que está cerrada la puerta?- Ya te enterarás - responde el funcionario.
A media tarde las emisoras interrumpen su programación para que el ministro de Información notifique la muerte de Carrero Blanco"
"En agosto de 1974 no hay mucho que hacer, calma chicha. Muchos españoles veranean en la playa. Algunos se hospedan en hoteles baratos en los que, a la hora del almuerzo, se forman largas colas con la bandeja en la mano para recoger el rancho.
En España se están haciendo demasiadas cábalas sobre la salud del Caudillo y eso favorece a los rojos, que cada día se muestran más atrevidos e insolentes.
-Nada -dice el barbero- que el abuelo no se muere y los rojillos y los que no son se están poniendo de los nervios"
"El padre Centelles exclamó a sus contertulios: -¡En la playa de Benidorm no hay ninguna persona, hombre, mujer o niño que lleven el escapulario!. Algunas medallas sí, cierto es, pero me dio la impresión de que las llevan por lucimiento, porque son de oro, no por religión.
-¿Y van a misa los domingos, padre?
-Pocos, hijo, pocos. Unas docenas de viejas enlutadas, las fuerzas vivas del pueblo y poco más. Gente joven, poca. En realidad aquello se parece cada vez más al extranjero. Por todas partes carteles escritos en inglés o en alemán, en detrimento de la noble lengua del imperio"
"Felipe Gonzalez, el flamante secretario general del renovado PSOE, ha dejado Sevilla y se ha instalado en Madrid. La suerte le acompaña. Le presenta al empresario y broker vasco E. Sarasola, un multimillonario con jet privado que se mueve en un Mercedes con chófer filipino. El vasco adopta a Felipe Gonzalez y se emplea a fondo en la labor de quitarle el pelo de la dehesa introduciéndolo en los ambientes de las altas finanzas. También lo introduce en las oligarquías sudamericanas."
"En 1976 se abusa del erotismo en España. Tras la penosa travesía del desierto franquista con aquellas rígidas normas morales impuestas por obispos retrógrados los ciudadanos están tan sedientos de carne que se han desbocado sobre el abrevadero del sexo. Se ven los felpudos de artistas patrias en películas como Furtivos o en La trastienda. Incluso una folclórica veterana dijo sobre su núbil hija: -¿Mi hija? No quiero que se destape. Al menos, por poco dinero, no. ¿Y el Front d'Alliberament Gai de Catalunya? ¡Qué vergüenza, dónde vamos a llegar!."
"El franquismo se extinguió de una vez cuando un día en la aduana de Barajas detienen a Carmen Franco cuando pretendía volar a Suiza con 31 medallas de oro y brillantes. La absuelven del delito de contrabando"
"El año del tejerazo fue en 1981, puro teatro. En 1982 aparece la España eterna que se reproduce en las Autonomías que se dedican a estudiar sus ombligos. Aparece el show patrio: la feria de Sevilla con políticos ejerciendo de señoritos; romerías con menos devotos y más borrachos; fiestas de exaltación de la raza autónoma y otros actos populares"
Juan Eslava Galán
Me gusta como escribe Eslava Galán; es directo, sarcástico, inteligente y crítico documentado, muy quevediano. En mi biblioteca tengo media docena de sus libros y siempre que visito una librería husmeo para ver si hallo algún título nuevo.
"En Granada, los estudiantes de tercer curso de filología tienen un examen parcial. Los que van saliendo del aula encuentran los patios desiertos y las clases suspendidas.
Un bedel, antiguo guardia civil y probable confidente de la policía, acude a abrir la puerta. Yo le pregunto -¿Cómo es que está cerrada la puerta?- Ya te enterarás - responde el funcionario.
A media tarde las emisoras interrumpen su programación para que el ministro de Información notifique la muerte de Carrero Blanco"
"En agosto de 1974 no hay mucho que hacer, calma chicha. Muchos españoles veranean en la playa. Algunos se hospedan en hoteles baratos en los que, a la hora del almuerzo, se forman largas colas con la bandeja en la mano para recoger el rancho.
En España se están haciendo demasiadas cábalas sobre la salud del Caudillo y eso favorece a los rojos, que cada día se muestran más atrevidos e insolentes.
-Nada -dice el barbero- que el abuelo no se muere y los rojillos y los que no son se están poniendo de los nervios"
"El padre Centelles exclamó a sus contertulios: -¡En la playa de Benidorm no hay ninguna persona, hombre, mujer o niño que lleven el escapulario!. Algunas medallas sí, cierto es, pero me dio la impresión de que las llevan por lucimiento, porque son de oro, no por religión.
-¿Y van a misa los domingos, padre?
-Pocos, hijo, pocos. Unas docenas de viejas enlutadas, las fuerzas vivas del pueblo y poco más. Gente joven, poca. En realidad aquello se parece cada vez más al extranjero. Por todas partes carteles escritos en inglés o en alemán, en detrimento de la noble lengua del imperio"
"Felipe Gonzalez, el flamante secretario general del renovado PSOE, ha dejado Sevilla y se ha instalado en Madrid. La suerte le acompaña. Le presenta al empresario y broker vasco E. Sarasola, un multimillonario con jet privado que se mueve en un Mercedes con chófer filipino. El vasco adopta a Felipe Gonzalez y se emplea a fondo en la labor de quitarle el pelo de la dehesa introduciéndolo en los ambientes de las altas finanzas. También lo introduce en las oligarquías sudamericanas."
"En 1976 se abusa del erotismo en España. Tras la penosa travesía del desierto franquista con aquellas rígidas normas morales impuestas por obispos retrógrados los ciudadanos están tan sedientos de carne que se han desbocado sobre el abrevadero del sexo. Se ven los felpudos de artistas patrias en películas como Furtivos o en La trastienda. Incluso una folclórica veterana dijo sobre su núbil hija: -¿Mi hija? No quiero que se destape. Al menos, por poco dinero, no. ¿Y el Front d'Alliberament Gai de Catalunya? ¡Qué vergüenza, dónde vamos a llegar!."
"El franquismo se extinguió de una vez cuando un día en la aduana de Barajas detienen a Carmen Franco cuando pretendía volar a Suiza con 31 medallas de oro y brillantes. La absuelven del delito de contrabando"
"El año del tejerazo fue en 1981, puro teatro. En 1982 aparece la España eterna que se reproduce en las Autonomías que se dedican a estudiar sus ombligos. Aparece el show patrio: la feria de Sevilla con políticos ejerciendo de señoritos; romerías con menos devotos y más borrachos; fiestas de exaltación de la raza autónoma y otros actos populares"
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